Resumen
Todo proceso de formación académica, que no se vea reflejado al término del proyecto formativo de un estudiante con la obtención de un título y cédula profesional, es reflejo de un proceso formativo insuficiente, no solamente del alumno que realizó el trayecto formativo, sino también de la institución educativa, que lo formó.
El presente aporte plantea una visión retrospectiva y propositiva, desde nuestra experiencia y práctica profesional como asesor pedagógico y tutor, de las Licenciaturas de Nivelación (LINI) que ofrece la Universidad Pedagógica Nacional Unidad 242 (UPN), destacando la necesidad reconocer las insuficiencias y brechas de oportunidad y desafíos, así como las fortalezas y bondades institucionales de este programa, en búsqueda de su consolidación, a más de un lustro de implementadas y de esta manera contribuir desde nuestra figura de asesor y tutor de los cursos generando propuestas metodológicas en colectivo que coadyuven a mejor los procesos académicos y los índices de titulación de este programa de nivelación profesional para docentes en servicio.
Palabras clave: Lini, formación virtual, función docente tutora.
El propósito central de los programas de actualización, formación y superación académica que ha implementado la UPN históricamente ha sido que sus egresados contribuyan a resolver o disminuir el espectro de problemáticas educativas en el contexto nacional y regional, con propuestas pedagógicas, de investigación o intervención educativa concretas, proyectos áulicos y escolares que relacionen la teoría y la práctica desde una posición autogestionaria y autorregulada, hacia una acción transformadora dentro de su quehacer docente y de su persona como sujetos en permanente transformación.
La LINI como programa académico virtual de la UPN representa una experiencia institucional de reciente diseño (2017), con cobertura nacional, recupera fortalezas institucionales de los que dispone esta casa de estudios como son: 1) Contar con profesionales de la pedagogía para dar acompañamiento en línea, con la misión de mediar y retroalimentar la formación de los docentes; 2) La LINI se diseña como un programa formativo vinculado con la práctica profesional; y 3) El programa es flexible por su estructura curricular y su impartición en línea, para adecuarse a las necesidades de los estudiantes (docentes en servicio), en el nivel de educación básica y medio superior.
En el marco de lo anterior, se vuelve relevante el hecho de reconocer que si se pretende llevar a cabo un ejercicio de evaluación serio, riguroso y autocrítico de la LINI, se deben considerar indicadores fundamentales relacionados con las prácticas educativas de los programas de estudio que integran esta modalidad virtual, como son: el contexto escolar en que se ha venido implementando (incluido el tema de la pandemia), los métodos de aprendizaje, los problemas que afectan la experiencia estudiantil y la opinión respecto a los asesores pedagógicos y tutores que participan en el mismo, así como de la plataforma LEX-LINI, como elemento mediador en toda la infraestructura que lo componen.
Todos estos elementos se convierten en indicadores importantes para la evaluación de la pertinencia y calidad del programa educativo, enmarcándolo en una prospectiva de mejora institucional de la LINI a través de un proceso sistémico, desde la postura de Senge (1990, p. 10) partir desde un cambio de paradigma –de estar desconectados y ajenos a estar interconectados con el todo–, y de culpar por nuestros problemas a factores externos en lugar de comprender que es nuestra forma de actuar y nuestras propias acciones las que pueden crear problemas.
Aunque la integración del PTF, dentro del modelo curricular de la LINI, describe de manera muy clara: al sistema modular como eje fundamental, para que desde un campo problematizador el alumno recupere, movilice e incorpore saberes hacia la transformación de su práctica docente, consideramos que este propósito se ha quedado corto debido, entre otras incidencias, al hecho de que a partir de un diagnóstico grupal inicial –realizado con los diferentes cuatrimestres de grupos atendidos desde el año 2018, particularmente en los cursos: Infancia, desarrollo integral y aprendizaje como en el de Estrategias de gestión para el trabajo con la comunidad en educación inicial y preescolar, teniendo en promedio 30 alumnos en cada grupo atendido–, se ha evidenciado que un 85% de los encuestados desconocen el propósito que pretende el modelo curricular de la LINI y mucho menos cuentan con la identificación de una situación problemática en su primer momento de su trayecto formativo (Guía para la elaboración del PTF, p. 4).
Aunado a lo anterior, el instrumento aplicado (encuesta), evidencio más del 50% de los estudiantes atendidos como tutor de un aproximado de 500 alumnos, muestran un desconocimiento de sus actividades integradoras como insumo académico fundamental para integrar al PTF y, como consecuencia de lo anterior, no se incorporan en su documento recepcional (tesina) la articulación de evidencias y reflexión final que se solicita en esta modalidad de titulación: trayectoria formativa.
Se evidencio además una limitada información con relación al proceso de problematización que plantea el modelo curricular como elemento de partida para vincular y articular su proceso de reflexión personal y profesional, así como la elaboración del PTF. Como consecuencia de todo lo anterior el 90% de los estudiantes atendidos en los cursos hasta ahora asignados no cuentan con la detección de un problema.
Por otra parte, el currículo de las LINI fue diseñado bajo el supuesto de que pudiera adaptarse a las necesidades y condiciones de formación de los docentes en servicio, con la intención de que cada estudiante definiera su propio trayecto formativo de acuerdo con su contexto, perfil y capacidades como docente en servicio.
Desde la postura de Portillo (2003), en relación con los procesos meta cognitivos, definiéndolos como modos de hacer operativa, nuestra actitud frente al estudio y el aprendizaje –favoreciendo la atención y la concentración– exige distinguir lo primario y lo secundario e implica no solo lo visual y auditivo, sino también la escritura reduciendo la dispersión o haciéndola evidente para el propio sujeto, señala, además, que el estudio es: un proceso consciente y deliberado. Por lo tanto, requiere de tiempo y esfuerzo.
Habría que reconocer que, en la implementación de la LINI se partió de una falsa premisa al suponer que los estudiantes del programa contarían con competencias de autonomía en el estudio virtual, autogestión y autorregulación de sus aprendizajes, además de contar con competencias básicas para el manejo de herramientas y habilidades digitales para su estudio en línea; sin embargo, en nuestra experiencia nos hemos dado cuenta que no necesariamente ha sido así.
Sumado a lo anterior, los docentes-tutores que participan en este programa tienen que cumplir con múltiples tareas y actividades académicas que revisten una formación previa para desarrollarlas con eficiencia.
Conscientes de que todo programa de formación académica-profesional vive procesos de maduración y consolidación diferenciados, desde nuestra práctica profesional y experiencia institucional, hemos delineado y desarrollado las siguientes actividades y acciones en relación a la LINI.
• Se conformó un Colegiado Institucional entre docentes de la LINI, reuniéndonos los jueves de cada semana, para reflexionar, analizar, discutir y tomar acuerdos comunes, detectar incidencias, autoformación dentro del programa y toma de decisiones institucionales.
• Se ha diseñado un curso de Inducción a la LINI, donde se comparten de manera colectiva referentes básicos del modelo curricular del programa.
• Elaboración de un Diagnóstico inicial a partir de los grupos asignados para contar con un marco de referencia previo de los integrantes del grupo (en promedio 30 alumnos).
• Ante las insuficiencias detectadas en cuanto al alto porcentaje de los estudiantes que cuentan con sus 14 cursos aprobados, pero sin dictaminación de sus cinco actividades integradoras, se ha procedido a iniciar un proceso de dictaminación, a partir de la identificación de un problema mediante un previo proceso de problematización de su práctica profesional y de la rúbrica de cada curso.
• En cuanto a la tutoría orientada al proceso de titulación de los estudiantes asignados, se han establecido tiempos y compromisos compartidos entre tutor y tutorados, partiendo de los referentes que enmarca el documento: Guía para la elaboración del portafolio de trayectoria formativa del programa de Licenciaturas de nivelación para docentes en Servicio.
• Con relación a la plataforma LEX/LINI, esta herramienta, aunque muy intuitiva y amigable, ha representado ciertas dificultades para algunos estudiantes que no habían estado habituados al uso de las tecnologías, por lo que se sugiere que al inicio de cada curso (particularmente con los estudiantes de nuevo ingreso), se les ofrezca desde las unidades UPN un curso básico de configuración y familiarización con la plataforma.
• Se ha flexibilizado la calendarización de los tiempos de entrega-recepción de las actividades de cada uno de los bloques de los cursos atendidos, consciente de que muchos de los estudiantes presentan diversas incidencias personales, técnicas y de contextualización de su práctica profesional docente.
En resumen, consideramos que la oferta de la UPN a nivel nacional a través de las licenciaturas en línea apuesta por recuperar y renovar la mística histórica institucional, como Institución Formadora y Actualizadora de Docentes en Servicio, –como lo fue en su momento el SEAD (Sistema de Educación a Distancia, 1978)– y adaptarse a las exigencias de formación profesional, mediados por los recursos tecnológicos de la información.
La intención que permea el programa de las LINI de apoyar a los docentes en la construcción de su propia trayectoria de mejora profesional afronta el reto de insertarse dentro de una tecnología asociada a una pedagógica más monológica e instruccional, en un entorno configurado predominantemente para la interacción asincrónica que limita las posibilidades de diálogo y acompañamiento del proceso de aprendizaje (Rivera et al., 2021, p.7).
El hecho de que la plataforma LEX/LINI sea vista por los involucrados en el proceso, no solo como un recurso mediador, es otro de los desafíos del programa, por lo que se hace necesario mejorar el perfil profesional del asesor y tutor, que le otorgue otro significado a esta plataforma, dentro de un modelo formativo centrado en reflexión y movilización de los saberes profesionales, donde la interrelación entre asesor-tutor y estudiante sean las figuras fundamentales del programa.