Cronofarmacología: La melatonina y su relación con la menopausia
22
de
August
de
2025
NUESTRAS REDES SOCIALES
https://doi.org/10.60647/kgr6-8h11

Resumen

La menopausia se considera como la transición de la vida reproductiva a la post-reproductiva de las mujeres que tienen una edad de entre 45 y 55 años. Los efectos de la menopausia en la fisiología y comportamiento de las mujeres son muy diversos, entre ellos podemos resaltar las alteraciones a nivel metabólico y fisiológico, así como cambios de humor y en la libido sexual e incluso problemas para conciliar el sueño. En los últimos años la melatonina representa un método alternativo para mitigar las alteraciones que se reflejan en esta etapa.

Palabras clave: Menopausia, metabolismo y melatonina.

Cambios en el metabolismo de las mujeres asociados a la menopausia

Durante la menopausia se presenta un gran riesgo de desarrollar obesidad, lo que puede conducir a otro tipo de consecuencias, tales como: diabetes mellitus tipo 2, disfunciones cardíacas, o problemas psicológicos como depresión crónica moderada, entre otros (Cipolla-Neto et al., 2022).

En México, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición evidencia que las mujeres de entre 40 y 60 años tienen sobrepeso y obesidad, en comparación con los hombres, por lo que se ha propuesto que durante el periodo de transición a la menopausia, tal aumento de peso corporal está estrechamente relacionado con la disminución de los niveles sanguíneos de los estrógenos (hormonas sexuales femeninas), suceso característico de la menopausia (Gracia & Freeman, 2018).

La menopausia se caracteriza por la pérdida de la función ovárica, lo que conduce a una drástica reducción de las hormonas sexuales femeninas (estrógenos y la progesterona) en la sangre. Los estrógenos son las hormonas encargadas de cumplir la función básica de otorgar los caracteres sexuales secundarios en la mujer, tales como el desarrollo mamario y del endometrio (membrana mucosa que tapiza la cavidad uterina), la menarca (primera ovulación) y el mantenimiento del ciclo menstrual. En cambio, la progesterona está relacionada con un complejo sistema de regulación de las funciones reproductivas de la mujer, así como en participar en gran parte del control de varios órganos corporales de gran importancia, tales como el útero, ovario, glándula mamaria y cerebro (Jeong, & Park, 2022). Los cambios metabólicos que ocurren durante la menopausia están relacionados con la deficiencia de los estrógenos, ya que, en modelos animales como la rata, se ha observado que bajos niveles de tales hormonas se encuentran asociados a defectos en el metabolismo de los lípidos, así como en el consumo energético, resistencia a la insulina, y la composición de la grasa corporal. Tales cambios han sido atribuidos a una combinación de los cambios hormonales y la edad (Koebele et al., 2017).

En la grasa visceral (tejido adiposo) se encuentran presentes hormonas como la leptina y la adiponectina, las cuales envían señales químicas por vía sanguínea al hipotálamo, región cerebral que regula el consumo de alimento y mantiene el peso corporal de los humanos. La hormona leptina envía una poderosa señal química al hipotálamo con el objetivo de mantener el balance energético corporal, sirviendo como un sistema de regulación de la ingesta de calorías. Cuando no se tienen las hormonas sexuales femeninas se disminuye la producción de leptina, provocando un mayor consumo de alimento, lo que podría considerarse como un mecanismo de regulación del aumento de peso corporal, característico de la menopausia (Opoko et al., 2023).

La menopausia provoca un cambio en el estilo de vida de las mujeres, lo que se asocia a la pérdida de las hormonas sexuales y la edad en que se manifiesta. Lo anterior provoca que la mujer presente ritmos circadianos endógenos propios, que son menos pronunciados por la mañana (por ejemplo: que la mujer se despierte y desayune más temprano), lo que conlleva a un modo de vida más agitado y de mayores responsabilidades (Poza, et al., 2022). Esta condición, conduce a las mujeres a presentar distintos grados de ansiedad y a un incremento en el nerviosismo, que en algunas mujeres se expresa como un incremento en la ingesta de alimento (Santoro, et al., 2021). Se han realizado estudios que muestran que las mujeres postmenopáusicas, con horario de trabajo nocturno, tienen mayores riesgos de padecer cáncer endometrial, en especial aquellas que tienen un índice de masa corporal elevado, lo que se categoriza como obesidad (Stojiljkovic-Drobnjak, et al. 2021).

Melatonina en la menopausia

Es ampliamente aceptado que el ciclo de sueño es uno de los ritmos circadianos esenciales para todas las especies animales y en particular del humano. La melatonina (producida mayormente por la glándula pineal del cerebro) es la principal hormona encargada de regular el ciclo sueño/vigilia. El contenido de esta hormona a nivel neural y sistémico disminuye con la edad de los individuos (Tan et al., 2015).  Entre los efectos protectores que poseen los estrógenos y la progesterona, se encuentra el control del insomnio, disminución en la ansiedad e inducción al sueño (Tandon et al., 2022). Además, los estrógenos se encuentran relacionados con el metabolismo de la noradrenalina, serotonina y acetilcolina, quienes son neurotransmisores partícipes de la fase de movimientos oculares rápidos (MOR) durante el sueño (Vasey, & Penta, 2021). Al llegar a la menopausia y la postmenopausia, la mujer evidencia una considerable disminución de estos neurotransmisores, lo que da como resultado que presente problemas para conciliar el sueño por insomnio o apnea del sueño.

Como una alternativa terapéutica para el control de los síntomas del climaterio en mujeres menopáusicas o postmenopáusicas, se ha propuesto a la melatonina, la cual resincroniza los ritmos circadianos y reduce la ingesta alimenticia en la mujer (Von Behren et al., 2021). Por lo que el consumo de melatonina es considerado como un procedimiento apropiado para combatir la obesidad, la dislipidemia y el colesterol elevado.

Adicionalmente, la melatonina ejerce acciones antinflamatorias, lo que puede estar relacionado a una reducción del síndrome metabólico, característico en las mujeres menopaúsicas o postmenopáusicas, ya que en estas se presenta mayor biodisponibilidad de testosterona, hormona que induce la acumulación de grasa y promueve procesos inflamatorios. Además, la melatonina se considera como un excelente agente antioxidante que, junto a los estrógenos, propician un ambiente libre de especies reactivas de oxígeno, lo que ayuda a mejorar el metabolismo energético.

Conclusión

Es de gran relevancia conocer las posibles alteraciones metabólicas, así como de los procesos fisiológicos con ritmicidad circadiana, que puedan verse afectados por la menopausia, ya que es un proceso crítico que ocurre en la vida de todas las mujeres. Es por ello de la enorme importancia de contar con alternativas terapéuticas, como el uso de la melatonina, que sirvan para tratar los síntomas negativos que se desencadenan por causa de la menopausia, las cuales son de capital importancia para que en lo posible las mujeres tengan una mejor calidad de vida.

AUTOR
REFERENCIAS

Cipolla-Neto, J., Amaral, F. G., Soares Jr, J. M., Gallo, C. C., Furtado, A., Cavaco, J. E., Gonçalves, I., Santos, C., R., A., & Quintela, T. (2022). The crosstalk between melatonin and sex steroid hormones. Neuroendocrinology, 112(2), 115-129.

Gracia, C. R., & Freeman, E. W. (2018). Onset of the menopause transition: the earliest signs and symptoms. Obstetrics and Gynecology Clinics, 45(4), 585-597.

Jeong, H. G., & Park, H. (2022). Metabolic disorders in menopause. Metabolites, 12(10), 954.

Koebele, S. V., Mennenga, S. E., Hiroi, R., Quihuis, A. M., Hewitt, L. T., Poisson, M. L., & Bimonte-Nelson, H. A. (2017). Cognitive changes across the menopause transition: A longitudinal evaluation of the impact of age and ovarian status on spatial memory. Hormones and Behavior, 87, 96-114.

Opoku, A. A., Abushama, M., & Konje, J. C. (2023). Obesity and menopause. Best Practice & Research Clinical Obstetrics & Gynaecology, 88, 102348.

Poza, J. J., Pujol, M., Ortega-Albás, J. J., & Romero, O. (2022). Melatonina en los trastornos de sueño. Neurología, 37(7), 575-585.

Santoro, N., Roeca, C., Peters, B. A., & Neal-Perry, G. (2021). The menopause transition: signs, symptoms, and management options. The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 106(1), 1-15.

Stojiljkovic-Drobnjak, S., Fischer, S., Arnold, M., Langhans, W., Kuebler, U., & Ehlert, U. (2021). Dysfunctional eating behaviour and leptin in middle-aged women: role of menopause and a history of anorexia nervosa. International Journal of Behavioral Medicine, 28, 641-646.

Tan, D. X., Manchester, L. C., Esteban-Zubero, E., Zhou, Z., & Reiter, R. J. (2015). Melatonin as a potent and inducible endogenous antioxidant: synthesis and metabolism. Molecules, 20(10), 18886-18906.

Tandon, V. R., Sharma, S., Mahajan, A., Mahajan, A., & Tandon, A. (2022). Menopause and sleep disorders. Journal of mid-life health, 13(1), 26-33.

Vasey, C., McBride, J., & Penta, K. (2021). Circadian rhythm dysregulation and restoration: the role of melatonin. Nutrients, 13(10), 3480.

Von Behren, J., Hurley, S., Goldberg, D., Clague DeHart, J., Wang, S. S., & Reynolds, P. (2021). Chronotype and risk of post-menopausal endometrial cancer in the California Teachers Study. Chronobiology international, 38(8), 1151-1161.

ULTIMOS ARTICULOS